Etiquetas

domingo, 14 de diciembre de 2014

Semana 4.

Hola lectores!

Sé que la entrada es algo tardía pero no quería dejarme atrás un tema tan importante como la evaluación. Y fue a este aspecto al que Carlos decidió dedicar la última sesión de nuestra asignatura.
 
Para empezar debemos tener en cuenta que para diseñar una buena evaluación, un docente debe considerar tres aspectos principales: ¿Qué tipo de evaluación es la adecuada? ¿Qué criterios de evaluación debo seguir? ¿Qué instrumentos de evaluación debo utilizar? Todas estas preguntas obtendrán su respuesta analizando la materia a la que nos enfrentamos, la situación en la que enseñamos, el tipo de alumnado que tenemos y los medios de los que disponemos.
 
 
 
Una vez que el plan de evaluación está diseñado, deberíamos comprobar que cumpla otros tres factores clave:
  • La validez: el plan de evaluación debe ajustarse a la materia y las competencias que han sido trabajadas en clase.
  •  La fiabilidad de sus resultados: este criterio es, desde mi punto de vista, uno sobre los que más hay que reflexionar. Se basa en el empleo de los mismos criterios de evaluación para todos los alumnos de forma que se mantenga el máximo nivel de objetividad posible. Sin embargo, ¿ocurre esto en la realidad? Probablemente fue este tema el que más me hizo reflexionar. Muchas veces los docentes fallamos y nos dejamos llevar por nuestros favoritismos, cosa que debemos evitar. Sin embargo, creo que no solo este aspecto falla. También el tipo de pruebas al que hacemos que se enfrenten nuestros alumnos lo hacen. En este sentido, creo que la ausencia de pruebas orales puede perjudicar muchas veces a alumnos cuya base de aprendizaje sea más auditiva por ejemplo. Y no tener en cuenta las características individuales de nuestros alumnos es, en mi opinión, otra forma de no ser objetivos.
  • La aplicabilidad: es necesario ajustar nuestro plan de evaluación a la situación de enseñanza en la que nos encontramos teniendo en cuenta el tiempo del que disponemos y los criterios que nos vienen impuestos por el currículo.
 
 
Por último, hicimos un breve repaso de diferentes tipos de evaluación según diversos factores.
  • Según quién evalúa: auto-evaluación, co-evaluación, hetero-evaluación.
  • Según cuando se evalúa: evaluación inicial, formativa, sumativa.
  • Según qué se evalúa: la evaluación no será la misma para competencias orales que escritas por ejemplo.
  • Según las herramientas que se usan: tablas de información, cuestionarios, hojas de control, rúbricas...
 
Así que ya sabéis lectores! La evaluación no es algo que debamos tomarnos en broma! Y además de planificarla bien, creo que también es importante preparar a nuestros alumnos de forma que se sientan seguros y sepan reaccionar ante cualquier herramienta de evaluación que decidamos usar, ¿no creéis?
 
 
 
Si a todo esto le añadimos grandes dosis de profesionalidad, objetividad y una revisión de los resultados para ver que aspectos podemos mejorar o si alguno necesita ser reajustado, tendremos seguro una buena receta de evaluación.
 
Nos leemos!
 
A.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario