Hola lectores!
En esta entrada os empezaré a presentar una síntesis de los contenidos vistos en la primera sesión junto con mis reflexiones sobre ellos. Como hemos visto bastantes conceptos, he decidido dividirlos en dos partes. Esta entrada incluirá la primera mitad y la siguiente el resto. Además, he pensado que la presencia de unos pequeños esquemas podría, tanto facilitar el seguimiento del tema como hacer que la entrada resulte visualmente más atractiva, así que os los dejo incluidos también.
Let's go!
Como podéis ver, en primer lugar hemos clasificado las lenguas según su contexto de adquisición, obteniendo tres posibles resultados: lengua inicial, lengua segunda o ambiental y lengua extranjera. Sin embargo, debemos tener en cuenta que las fronteras y límites entre las tres categorías son difusas por lo que es muy difícil dar una clasificación consistente. Esto se refleja en las múltiples y diferentes teorías dadas por diversos autores.
En mi opinión gran parte de las dificultades aparecen en relación con la categoría de lengua segunda o ambiental. Hay autores que consideran que ambos términos no son equivalentes, y que un mayor o menor nivel de exposición determina que la lengua sea segunda o ambiental respectivamente.
También en relación a esta categoría surge uno de los eternos debates de la lingüística: el bilingüismo. En mi opinión, la existencia del bilingüismo armónico es prácticamente imposible, puesto que un hablante siempre se sentirá más cómodo o seguro expresándose en una lengua que en otra, independientemente de que domine ambas. Partiendo de esta base, creo que es interesante reflexionar sobre qué entendemos por persona bilingüe. ¿Aquella con dos lenguas iniciales? ¿Aquella persona con una lengua inicial y una lengua segunda? ¿Podemos hablar también de bilingües escolares?
En mi opinión, todas ellas podrían considerarse formas de bilingüismo en mayor o menor grado. Pero creo que el factor uso de la lengua también entra en juego de forma significativa. Es decir, un niño pequeño puede adquirir dos lenguas en su infancia pero posteriormente, y pesar de dominar las dos, desarrollar su vida solo en una de ellas. Mientras que, un niño con una sola lengua inicial que luego aprenda una lengua extranjera, quizá use las dos lenguas de forma más habitual. Por lo tanto, ¿quién se acerca más a la idea de bilingüismo? ¿Prima el hecho de adquirir la lengua de forma inicial o el hecho de usarla realmente?
También es interesante reflexionar sobre cómo una lengua extranjera puede volverse segunda o ambiental y viceversa. Este proceso de intercambio es cada vez más habitual en nuestra sociedad debido a la globalización y al traslado de gente de un lugar a otro. Veamos un ejemplo: un trabajador español que se vaya a trabajar a Francia de forma temporal, pasará de tener el francés como lengua extranjera de uso ocasional, a tenerlo como lengua segunda o ambiental de uso diario. Esta situación se revertirá cuando dicho trabajador regrese a España.
Pero, pongamos otro supuesto ¿qué ocurriría si es un niño español quien se va a Francia? Al igual que en el caso del trabajador su lengua inicial sería el español, la extranjera el francés que pasaría igualmente a lengua segunda o ambiental. Pero, ¿podríamos, si pasase el tiempo necesario, acabar considerándolo bilingüe? ¿Podría quizá adquirir un mayor nivel de competencia en francés que en español? Este tema me parece apasionante puesto que afecta a un amplio sector de la población: los emigrantes.
Os dejo todas estas preguntas para vuestra reflexión. Estaré encantada de leer vuestros comentarios si los dejáis!
Creo que en este caso las diferencias están mucho más claras, aunque me gustaría puntualizar un caso especial: el nuestro como estudiantes de lenguas. Y es que, en nuestras carreras hemos estado expuestos de forma constante a la lengua que estudiamos. De esta forma, dejaría de ser simplemente vehicular, para volverse lengua habitual. Todo esto se ve reforzado por el hecho de que la mayor parte de nosotros hemos pasado temporadas en los países donde nuestra lengua de estudio es oficial. Así la lengua ha sido, no solo habitual en uso, sino segunda o ambiental en adquisición.
Para terminar con esta primera parte, me gustaría comentar que la exposición de la población a la lengua inglesa en concreto se está haciendo cada vez mayor. Ya sea de forma consciente o inconsciente, el inglés entra con fuerza en nuestra vida diaria a través de música, series, películas, la enseñanza etc. Lo que en cierta medida, podría hacernos pensar en el inglés como la global lengua segunda o ambiental.
To be continued...
Cierto es que el tema del bilingüismo o de la adquisición lingüística da lugar a muchas preguntas, coincido en muchas de las que te planteaste tú.
ResponderEliminarEn mi caso, aunque considero mi lengua inicial el castellano y segunda el gallego, en gallego me cuesta un montón expresarme pese a que he estado en contacto con esta lengua desde bien pequeña. Sin embargo, el francés, que creo que también podría ser considerada una lengua segunda, me siento mucho más cómoda hablando en este idioma que en gallego, de hecho, cuando voy a Francia no me cuesta nada expresarme en esta lengua.
Por otro lado, en mi grupo de la factultad, la mayor parte de las chicas se consideraban bilingües por haber estado hasta los 8 o 12 años en Francia o bien en Suiza sin embargo, a muchas les costaba expresarse en francés, o bien, no lo hacían correctamente, lo que sí, claro está, tenían una facilidad brutal para mejorar y perfeccionarse por tener el oído y el sistema fonológico ya preparado para hacerlo.
Un saludo
Claro! Yo también conozco casos parecidos! Por eso creo que a veces deberíamos darle más importancia a la competencia en la lengua que a simplemente saberla por ser de un lugar.
EliminarGracias por pasarte y comentar :)
Me parece muy interesante tu última reflexión sobre el inglés, pues la actual globalización está haciendo que este idioma sea prácticamente omnipresente lo que podría cambiar su denominación de lengua extranjera debido a la presencia que tiene dicha lengua en nuestro entorno desde el momento en que nacemos y escuchamos la radio, la tele, ...
ResponderEliminarEs que al final estamos rodeados aunque no queramos jaja! Y, en mi opinión, si analizamos el fenómeno de Internet aún se puede ver con más claridad este hecho.
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